CONTACTO
N° 7. Setiembre 2001
Revista de la Asociación Peruana de Becarios del Ministerio de Educación del Japón - MONBUSHO
Especial

Testimonio

 
 
 


APEBEMO agradece la siempre grata disposición y presencia de la Sra. Takasugui en las actividades de la asociación.
Llevo un año y ocho meses en el Perú como Encargada de Asuntos Culturales y de Prensa de la Embajada. Realmente, el tiempo ha transcurrido muy rápido. Mi hijo Yuki, quien llegó al Perú cuando sólo tenía siete meses y apenas gateaba, hoy corretea feliz en el parque y se divierte en el nido practicando Tae kwon do y natación, además de hablar el español antes de hablar el japonés. Me encuentro muy a gusto en el Perú y espero poder quedarme muchos años más para conocerlo mejor.

Recuerdo que mi primer contacto en el mundo hispano fue cuando al ingresar a trabajar al Ministerio de Relaciones Exteriores del Japón, me asignaron como especialidad el idioma castellano, idioma que nunca antes lo había estudiado.  Luego de estudiarlo durante un año en Tokio, me brindaron la  oportunidad de especializarme en este idioma por dos años en España. Si bien, no logre el nivel para ser intérprete, esos tres años me facilitaron el inicio de mi carrera en México como agregada cultural.

En ese sentido, comprendo la dificultad que implican el aprendizaje y la adaptación de los becarios de Monbukagakusho; puesto que solo se les brinda medio año para aprender un idioma tan complejo como es  el japonés. No obstante, para ustedes los becarios, el idioma no es el objetivo de sus estudios sino el medio para poder facilitar el estudio de sus especialidades y su vida en el Japón. Deseo sinceramente que todos hayan tenido buenas experiencias durante su estadía en el Japón, asimismo, les agradeceré que me hagan conocer sus sugerencias para mejorar la beca, en caso que las tuviesen.

Ahora, quisiera referirme brevemente a mi trabajo, que en resumen es dar a conocer el Japón y la cultura japonesa en el Perú, para lograr un mejor entendimiento  de la comunidad peruana hacia el Japón. En concreto, mi trabajo consiste en relacionarme con los medios de comunicación, preparar conferencias, atender preguntas sobre el Japón, los asuntos relacionados a la beca, promover el estudio sobre el Japón y el idioma japonés, organizar exposiciones, ciclos de cine y demás actividades culturales, efectuar donaciones culturales, entre otros. En fin, se trata de una variedad de trabajo que no tiene límite.

Una de las labores que no olvidaré es la organización de exposiciones. Las obras suelen llegar una semana después de lo previsto por problemas de transporte aéreo, lo cual origina que muchos asuntos deben arreglarse a última hora. Tal es así que, en el mes de febrero de este año realizamos la "Exposición de Artesanía Contemporánea Japonesa" en el Museo de la Nación, que si bien se obtuvo buenos resultados, también se produjeron fallas que preferiría  no recordarlas. De cualquier modo, las exposiciones de la Fundación Japón son de un nivel elevado, tanto en su elaboración como en su contenido, que vale la pena difundirlas. Quisiera anticiparles que en marzo del próximo año se realizará la Exposición de Muñecas Japonesas, y estaremos muy complacidos de contar con la presencia de todos los lectores.

Al mencionar las actividades y asuntos culturales, quisiera mencionarles que la mayor parte de ellos, sin incluir las becas, pertenecen a la Fundación Japón, entidad semi-gubernamental que se encarga principalmente de la difusión de la cultura japonesa. En la actualidad, sólo existen dos sucursales en América Latina, una en México y la otra en Sao Paulo, Brasil. ¡Ojalá! que en un futuro no muy lejano la Fundación establezca una oficina sucursal en Perú... sin embargo, tratándose de una época de reducción de gastos públicos, me parece que va a ser poco factible por el momento.
 


La Sra. Naoko Takasugui ha tenido la gentileza de 
compartir sus experiencias,  que tal vez nos recuerden 
los primeros días de becarios en Japón
Por otro lado, en lo que respecta a asuntos de prensa, como bien saben ustedes, después de los acontecimientos políticos del año pasado, la situación en torno a nuestro país en el Perú ha cambiado enormemente. Hace un año me sentía muy feliz porque las encuestas señalaban al Japón en el primer lugar como país amigo del Perú. En cambio, hoy en día, casi todos los días encuentro en los diarios artículos que critican al Japón, y en las ceremonias de entrega de donaciones o en las inauguraciones de los eventos, los periodistas se acercan solo para preguntar sobre la delicada situación política por la cual se atraviesa, dejando la actividad de lado. Es mi deseo que esta coyuntura política logre la tranquilidad necesaria cuanto antes.

Mi meta es ampliar y estrechar el círculo de personas que tengan simpatía e interés hacia el Japón,  a través de la organización de charlas u otros eventos. Y siento que, con el apoyo de los miembros de APEBEMO, conocedores de ambas culturas, podré lograr mucho mas de lo esperado. Por ello, si cuentan con alguna sugerencia positiva, me encantaría conocerla.

Por último, agradezco la oportunidad que me han brindado en expresarles un mensaje a través de su revista y formulo votos por los éxitos –tanto profesionales como personales– de todos los ex-becarios del Japón, y por el continuo vínculo con el Japón.
 

Naoko Takasugui
Encargada de Asuntos Culturales y de Prensa
Embajada del Japón.